La celebración de las primeras Jornadas de Innovación Pública local en Tacoronte, nos ha permitido reflexionar sobre algo que considero muy importante: ¿Cómo podemos mejorar el funcionamiento de nuestros ayuntameintos para prestar mejores servicios a la ciudadanía?

Habitualmente relacionamos la innovación con las empresas, la tecnología o la creación de nuevos productos. Pero la innovación también tiene que llegar a las administraciones públicas, donde su principal beneficio debe ser generar valor público, es decir, mejorar la calidad de los servicios y el bienestar de las personas.

Y esto no es exclusivo de las grandes ciudades. Municipios como Tacoronte también tenemos que avanzar en esta dirección.

En nuestro Ayuntamiento hemos dado pasos importantes en la mejora de los procesos de trabajo: en ocasiones incorporando tecnología para mejorar la gestión administrativa -nuevos portales de gestión documental- , o para mejorar la transparencia a través de la emisión y elaboración vídeo-actas de las sesiones plenarias; o incorporando herramientas de inteligencia artificial que preste soporte a informes del personal técnico; o reduciendo periodos medios de pago a través de mejoras organizativas; o incluso, con la implantación de sistemas de gestión de la calidad en el área de empleo de la institución para avanzar en procesos de mejora continua.

En ocasiones hay confusión con que el mero hecho de incorporar tecnología, supone que se está innovando en las organizaciones, pero la verdadera innovación comienza cuando se realiza con método, es decir, 1) se identifican y definen los problemas, 2) se experimenta y se prueban las soluciones, 3) se evalúan los resultados, y 4) se integran y se incorporan las mejoras que funcionan.

Y en todo este proceso es fundamental contar con los empleados públicos, que conocen de primera mano las dificultades y las oportunidades de mejora de nuestra administración.

Cuando elaboramos la Agenda de Desarrollo Sostenible Municipal, ya planteábamos a  través de los retos municipales, la necesidad de construir una administración más eficaz, eficiente, cercana y capaz de adaptarse a los cambios. Estas jornadas son un paso más en ese camino, y se enmarcan como primera de las acciones de una segunda temporada que hemos denominado «Tacoronte: Una Visión Compartida», que después de una primera temporada con ocho jornadas temáticas que versaban acerca de la movilidad sostenible, el voluntariado, el empleo, el bienestar social, los presupuestos participativos, etc., iniciamos con un tema que debe estar en la agenda de cualquier organización, y que no es otra, que afrontar la gestión de la innovación en las adminsitraciones públicas.

Quiero agradecer especialmente la colaboración del Laboratorio de Innovación Social de la Universidad de La Laguna, cuyo trabajo nos ayuda a conectar el conocimiento universitario con los retos de la gestión municipal. También necesitamos aprender de otros ayuntamientos, compartir experiencias y aprovechar las redes de innovación pública. Muchas veces, otros ya han encontrado soluciones a problemas que nosotros también tenemos.

Como promotor de estas primeras jornadas, me gustaría que no se quedaran en una actividad puntual, sino que fueran el comienzo de una forma de trabajar donde las ideas, la colaboración y la mejora continua tengan cada vez más protagonismo, y seguir cultivando una verdadera cultura de la innovación en el ayuntamiento 

Porque innovar no significa necesariamente hacer cosas extraordinarias. Innovamos para ser más útiles a las personas.

Eduardo A. Dávila Pérez