Hace unos días escuchaba una reflexión del profesor Carles Ramió sobre los nuevos retos de las administraciones públicas. Hablaba de entornos turbulentos, una expresión que describe bien el tiempo que nos ha tocado gestionar.

Crisis climáticas y medioambientales, conflictos internacionales, mayores desigualdades, transformaciones tecnológicas aceleradas o liderazgos geopolíticos imprevisibles dibujan un escenario en el que resulta cada vez más difícil anticipar qué ocurrirá. Y aunque muchos de estos fenómenos parezcan lejanos, sus consecuencias terminan llegando a nuestros municipios: lo global acaba convirtiéndose en local.

▶️ Esta reflexión de Carles Ramió ayuda a entender el nuevo escenario al que se enfrentan las administraciones:
https://www.youtube.com/watch?v=N9IRvZ3mFxU

La cuestión, por tanto, no es intentar preverlo todo, sino estar mejor preparados para aquello que no podemos prever, construyendo instituciones capaces de aprender, adaptarse y responder ante situaciones nuevas.

Y esta reflexión tiene mucho que ver con el Tacoronte que queremos construir.

Xavier Marcet habla de la necesidad de construir organizaciones ambidiestras, capaces de combinar dos necesidades que pueden parecer contradictorias: estabilidad y cambio. Necesitamos estabilidad para gestionar bien aquello que ya hacemos y capacidad de cambio para adaptarnos, innovar y preparar aquello que todavía está por venir.

Gestionar el presente significa mejorar los servicios públicos, agilizar la Administración, ejecutar inversiones, planificar los contratos, mantener unas cuentas saneadas y responder a los problemas cotidianos de nuestros vecinos.

Pero también debemos levantar la mirada y pensar cómo fortalecemos nuestro comercio y nuestra economía local, qué oportunidades ofrecemos a nuestros jóvenes, cómo afrontamos la transición medioambiental, cómo incorporamos la tecnología y la inteligencia artificial, qué infraestructuras necesitaremos o cómo queremos que sea Tacoronte dentro de diez años.

Porque uno de los mayores riesgos de cualquier Administración es que lo urgente termine devorando lo importante.

Desde Coalición Canaria creemos que Tacoronte necesita precisamente ese equilibrio: estabilidad para gestionar y capacidad de cambio para avanzar. Una Administración capaz de resolver y anticipar, gestionar e innovar, atender el presente y preparar el futuro. No se trata de elegir entre gestión y estrategia. Necesitamos las dos.

No sabemos cuáles serán todos los desafíos que afrontará Tacoronte durante la próxima década. Ni podemos saberlo. Pero sí podemos trabajar desde hoy para estar mejor preparados: fortaleciendo nuestra Administración, nuestra economía y nuestros servicios públicos, anticipando necesidades y tomando decisiones con una visión que vaya más allá del corto plazo.

Porque gobernar no es solo resolver los problemas que tenemos delante. También es anticiparse, marcar una dirección y preparar al municipio para afrontar los cambios que vendrán. En definitiva, gestionar hoy pensando en mañana.

 

Eduardo A. Dávila