Hoy, una vez más, salimos a la puerta del Ayuntamiento de Tacoronte para recordar a las mujeres asesinadas por violencia machista. Diez mujeres. Diez nombres. Diez vidas truncadas. Y, entre ellas, también la de un niño de apenas diez años, asesinado en Arona. Ninguna sociedad puede acostumbrarse a esto.
La violencia de género no es un suceso aislado ni una estadística inevitable. Es una expresión de una desigualdad que aún persiste y que exige una respuesta firme desde lo público, desde la política y desde el compromiso colectivo. Cada asesinato no es un crimen pasional: es el resultado de una cultura que durante demasiado tiempo ha tolerado el control, la posesión y el silencio.
Desde nuestro compromiso político defendemos una posición clara: tolerancia cero frente a la violencia machista. No basta con condenar cuando ya es tarde. Es imprescindible actuar antes: educando en igualdad, reforzando la prevención y dotando de recursos suficientes a los servicios que trabajan en la protección y acompañamiento.
Como sociedad y como responsables públicos, no podemos mirar hacia otro lado.
Recordar a cada mujer asesinada debe ser un acto de memoria, pero también de responsabilidad. Responsabilidad para mejorar las políticas públicas, para fortalecer la educación en igualdad y para garantizar que ninguna mujer tenga que elegir entre su libertad y su vida.
Ese es nuestro compromiso. Y no vamos a retroceder.
Vanessa Luis-Ravelo Alonso